MUSEO REMIGIO CRESPO TORAL

MUSEO REMIGIO CRESPO TORAL
Mónika López Avilés
“Bien bien… la entrega que hicieron al Sr. Estrella fue de 533 piezas bibliográficas más un busto de yeso del Dr. Vázquez. Estas piezas originales y de impresos –muy pocos-, fueron recibidas por el responsable empleado del susodicho museo y por su ayudante. Yo concurrí a la exposición que de fotografías de Vázquez se hizo en ese local, pero… o por tontería o porque estaba espantándome las polillas de ese bodegón desorganizado no vi por parte alguna, las hojas que fueron donadas a Estrella. Es lástima… y mucha, que no haya persona idónea que sepa catalogar, clasificar, arreglar siquiera ese Museo que hasta la fecha no cuenta –que yo sepa-, con un catálogo a modo de boticas, abacerías, o librerías que se respetan. Nadie sabe lo que existe en tiestos comprados al Sr. Clavijo, ni que respetan ellos. Nadie conoce el número de manuscritos que reposan en ese Museo, etc. nadie ha visto jamás los archivos del tiempo en que el Ecuador perteneciera a Colombia de Bolívar, sé que hay cosas muy curiosas que servirían para demostrar a los del sur…” Texto G.H Mata, 1956. A los amigos y amigas, que tienen la amabilidad de leer nuestra columna les parecerá –como a nosotros-, que este texto fue escrito hace pocos meses, pero da la casualidad de que tiene 58 (cincuenta y ocho años). Es decir que, respetando a todos sus administradores anteriores, el Museo tuvo un problema como se diría en medicina: “Congénito”. De alguna manera es comprensible, puesto que en tiempos anteriores no había especialistas, pero es imperdonable que a falta de ellos ninguna autoridad y en especial de un pasado cercano, haya pedido cuentas anuales, garantías de competencia profesional y éticas a mucha gente que laboró y percibió sueldos por decenas de años en el sitio. De ese pasado muy cercano preferimos no decir mucho, tampoco comentaremos de cómo en el año 2011, entre los meses de mayo y julio, presentamos un diagnóstico que daba cuenta del descalabro en el que se encontraba y en respuesta recibimos la prohibición de entrar, -según se dijo-, por órdenes de la autoridad máxima. En fin como la justicia tarda pero llega, hace unos meses se descubrieron muchas “novedades” que son del conocimiento general. Hoy, gracias al acierto del Alcalde Ing. Marcelo Cabrera muy sensible con este tema, el Museo Remigio Crespo T. entra a “cuidados intensivos”,  y poder resucitar a este “enfermo terminal”. Nuevos vientos soplan en el querido Museo Remigio, esperamos que todos sus “achaques” desaparezcan y pueda ser el verdadero Museo de la ciudad de Cuenca, que cumpla su misión Educativa, Conservadora y Difusora de la Cultura Azuaya.

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